La aventura humana en la luna ha sido durante mucho tiempo un objetivo, y con los recientes avances tecnológicos, ahora es una realidad. La cuestión de la sostenibilidad es uno de los principales obstáculos para las misiones lunares a largo plazo. ¿Cómo sobrevivirían los astronautas en un duro entorno lunar con escasos suministros? Cultivar alimentos en la luna es una solución que se ha propuesto, y los avances recientes en el procesamiento del suelo lunar presentan una ruta posible para lograr este objetivo.

Con el fin de hacer fertilizantes para plantas en crecimiento, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la empresa agrícola lunar noruega Minería Solsys han estado colaborando en un proyecto. Este es un paso fundamental para establecer una presencia sostenible en la luna, ya que les da a los astronautas acceso a los nutrientes que se encuentran en el regolito lunar y la capacidad de utilizar los recursos locales y cultivar plantas.

Se ha demostrado en los estudios iniciales que las plantas pueden florecer en suelo lunar. Desafortunadamente, el regolito lunar es deficiente en proporciones específicas de compuestos nitrogenados. Estos compuestos de nitrógeno son necesarios para el crecimiento de las plantas y luego se comprimen fuertemente cuando están húmedos, lo que dificulta que las plantas se establezcan y prosperen. Al idear una técnica para cultivar plantas en agua rica en nutrientes, los científicos han superado las limitaciones de la agricultura basada en el suelo. Esto se hará tomando minerales cruciales del regolito y empleando métodos de cultivo hidropónico.

Al alimentar sus raíces con agua rica en nutrientes, las plantas cultivadas hidropónicamente se pueden cultivar sin usar tierra. Los científicos crearon un método para clasificar los buenos minerales de los malos en el regolito. Para extraer y procesar valiosos nutrientes minerales del regolito, se pasaría por un clasificador. Después del procesamiento, los minerales se disolverán en agua. Más tarde, serían alimentados a un invernadero hidropónico donde las plantas crecerían verticalmente en la superficie de la luna.

Utilizando el regolito de las tierras altas lunares replicado como fuente de nutrientes, el equipo de Solsys Mining ya ha tenido éxito en el cultivo de frijoles. Esto representa un desarrollo importante ya que plantea la posibilidad de mantener una habitación humana permanente en la luna. Podría ser posible cultivar una variedad de cultivos en la luna con más investigación. Esto eliminaría la necesidad de misiones de reabastecimiento desde la Tierra y brindaría a los astronautas una fuente confiable de sustento.

Para llevar a cabo una exploración prolongada de la luna, se debe establecer un punto de apoyo duradero en su superficie. Los astronautas pueden desarrollar cultivos y sobrevivir en el duro entorno lunar empleando recursos locales y obteniendo acceso a los nutrientes que se encuentran en el regolito lunar. El trabajo actual sirve como una prueba de concepto que utiliza simuladores de regolito lunar fácilmente disponibles, allanando el camino para una investigación más profunda en el futuro.